el Día de los Reyes Magos, también conocido como la Epifanía del Señor, invita a los católicos a reflexionar sobre la manifestación de Cristo al mundo.
Según Monseñor Héctor Fabio Henao, en diálogo con La FM, esta fecha es simbolizada en la estrella que guio a los tres magos desde tierras lejanas hasta Belén, donde adoraron al niño Jesús y le ofrecieron oro, incienso y mirra.
“Epifanía es la manifestación de revelación de la gloria de Dios. Y es porque ya había sido el señor anunciado, habían seguido los acontecimientos, pero cuando aparece la estrella que guió a los magos desde lejanas tierras del oriente hasta Belén, haciendo primero una parada en Jerusalén, ellos llegan allí y descubren y lo adoraron”
Los Reyes Magos, como se les llaman actualmente, se cree que en realidad eran sacerdotes eruditos que provenían de Oriente, probablemente de Mesopotamia, guiados por el conocimiento de las constelaciones, los ciclos lunares y las estrellas. Sus nombres eran Melchor, Gaspar y Baltasar.
La narración de su llegada a Belén, lugar de nacimiento de Jesús de Nazaret, no se encuentra detallada. Sin embargo, la tradición ha ido asignando hechos y nombres para ayudar a su ubicación.
Historia de la Celebración del día de Reyes
El único evangelio en el que se menciona a los Reyes es el de san Mateo. Habla de su procedencia (Oriente), los regalos que traían para Jesús, a quien veneraban como a un gran rey, y que su advenimiento había sido profetizado por una estrella.
Así, en el capítulo 2:11, Mateo habla sobre la llegada de los sabios ante Jesús, guiados por una estrella que se posaba sobre su lugar de nacimiento. Allí lo encontraron, junto a su madre, María, y lo adoraron, postrándose ante su presencia y nombrándole rey de los judíos.
Herodes para aquel momento era el rey de Judea. Los magos llegaron a preguntarle por el paradero del rey de los judíos. Herodes se turbó ante la noticia y, creyéndose destronado, mandó a los reyes a decirle dónde se encontraba el Mesías cuando lo encontraran. Los Reyes Magos conocieron más tarde las intenciones de Herodes y volvieron a Oriente por otro camino.
Herodes, al no conocer el lugar de nacimiento de Jesús, dio la orden de matar a todos los niños del reino menores de dos años, lo que fue el origen del “degollamiento de Inocentes”.
Hasta el siglo III d. C, se desconocía el verdadero origen de los magos, fue a partir de esta época cuando se les comienza atribuir el hecho de que realmente pudieran ser reyes. Además, en este mismo siglo se estableció que eran un total de tres personajes y a cada uno se le asignó un regalo.
Para el siglo IV d. C, aparecen las figuras de tres magos en el mosaico de la iglesia San Apollinar el Nuevo, en la ciudad de Ravena, al norte de Italia. Es la principal fuente histórica que se tomó como referencia para describir el número de Reyes Magos y sus nombres. Esto terminó de dar sentido a la cantidad de personajes que hoy en día conocemos y veneramos.
Los nombres con el que actualmente se conocen a cada rey “mago” son: Melchor, Gaspar y Baltasar, cada uno de ellos ha sido descrito portando oro, incienso y mirra, respectivamente. Objetos muy valiosos y simbólicos para honrar la divinidad de Jesús.
Los Reyes Magos tenían un profundo conocimiento sobre astronomía, ciencia poco accesible a la población de aquel momento, por ello, en algunas culturas les llaman “hombres sabios”.
